La vida según las uvas

Variedades

CADA VARIEDAD, UN MUNDO

Una de las grandes diferencias entre unos vinos y otros radica en las uvas con las que se han elaborado. La clave para entender los vinos de hoy en día consiste en conocer las características y atributos de las variedades que lo componen.

Si tenemos el más mínimo interés en el vino, sus aromas y sus sabores, debemos preocuparnos por las variedades de uva.

En nuestro caso, elegimos cuatro variedades para plantar (tres tintas y una blanca) que fueran lo suficientemente versátiles como para conseguir nuestros objetivos enológicos.

Tempranillo

Variedad de origen español.
Vinos con aromas a ciruelas, cerezas, frambuesas… Son vinos suaves, frutosos, frescos y secos en boca. Textura untuosa

Bayas de tamaño mediano-pequeño, de brotación temprana y maduración precoz. Tienen una alta producción; por lo que hay que controlar la carga en la planta para no mermar la calidad.

Se adapta con facilidad a cualquier tipo de suelos, aunque va mejor en los calizos. Le gustan los climas soleados y frescos y resulta extraordinaria cuando existen contrastes térmicos con mucha insolación durante los meses de maduración. Guarda un excelente comportamiento en los viñedos de altitud.

Esta uva ofrece vinos de aromas intensos, de media acidez y graduación. Da buen color, aunque no demasiado intenso pero sí muy estable.

Suele aportar taninos suaves y maduros.

Da muy buenos vinos jóvenes y es ideal para vinos de Maceración Carbónica. Con respecto al envejecimiento, es excelente; sobre todo para Roble Americano. Se comporta muy bien como monovarietal y ofrece interesantes coupages con Garnacha, Merlot, Syrah, Mazuelo, Graciano y Cabernet Sauvignon.

Sus vinos son suaves, de mucha calidad. Más bien frutosos, frescos y secos en boca. Muy equilibrados y aromáticos. La complejidad no es el punto fuerte: su atractivo es su textura suntuosa, su carácter afrutado y exuberante de zarzamoras y guindas, moras y frambuesas.

Syrah

De origen francés/persa.
Aromas a violetas, ahumados, cacao… Vinos con cuerpo, robustos y grasos. Tonalidades amplias y maduras.

Bayas de tamaño mediano-pequeño, de brotación tardía y maduración media-precoz. Tiene una muy buena producción, aunque no debería superar los 3 o 4 kgs. por cepa.

Le gustan los suelos graníticos, guijarrosos, arcilloso-calcáreos y poco profundos y mejor si son pobres. También gusta de sol y calor, pero no en exceso.

La Syrah produce vinos de alta y compleja aromaticidad; es sorprendente en este aspecto. Suelen ser de baja acidez y con un potencial de alcohol en torno a los 12-13,5º. Da vinos de color muy oscuro y estable, con muchos taninos, equilibrados y secos.

Sus vinos jóvenes son de gran calidad (tanto tintos como rosados); muy finos y afrutados. También es muy bueno para envejecer; aunque no necesita demasiado roble. Cada vez son más los monovarietales de esta variedad que alcanzan muy altos niveles de calidad. Sus mejores coupages los encontramos con Tempranillo, Merlot, Viognier… y es muy apropiada como variedad “mejorante”.

Produce vinos con cuerpo, robustos y grasos. De aroma especiado, mineral, fresco, afrutado, ahumado… En climas más cálidos tiene un carácter afrutado más dulce y achocolatado.

PINOT NOIR

Originaria de la borgoña francesa. Aromas a fresas y cerezas. Vinos ligeros, aterciopelados, complejos y sutiles. Bouquet dulce y opulento.

Tiene bayas pequeñas y la piel muy fina; tanto que cuando el clima es muy caluroso llegan a agrietarse e incluso romper. Tiene una brotación temprana y una maduración precoz. Su producción es media-baja.

Los suelos a los que mejor se adapta son los calizos que no sean ni húmedos ni fértiles. Le gustan los climas con mucha luz y templados; sin calor ni frío excesivos. Es una planta muy difícil de cultivar y genera muchas contradicciones a la hora de decidir cuál es el mejor sistema de conducción, poda, fechas de vendimia…

Vinos con aromas complejos y sutiles, de baja acidez y tanicidad y graduación alta. El color de sus vinos muestra una relativa palidez cromática, de intensidad media.

Es una variedad extraordinariamente elegante y presenta unas excelentes cualidades para el envejecimiento, sobre todo en madera francesa. LLamativos son también sus vinos monovarietales, que suelen ser de alta expresión. A pesar de ser tinta, es, junto con la Chardonnay, la variedad reina en la elaboración del Champán. Su uso se está extendiendo en la elaboración de cavas y otros espumosos; tanto blancos como rosados.

Los vinos elaborados con Pinot Noir son etéreos, complejos, profundos, suaves, ligeros, aterciopelados y de una sutileza sin igual. Por lo general, son ligeramente dulces; con recuerdos a cerezas y fresas maduras, Poseen un perfume dulce y melancólico. Sensual, embriagador, de tacto sedoso, seductor, apasionado, vaporoso..

Riesing

Uva proveniente de Alemania. Aromas frutales, florales frescos e intensos. Vinos sedosos con marcada acidez y equilibrio. Vinos muy longevos.

Bayas pequeñas y de brotación tardía, maduración temprana y producción baja o muy baja.

Se adapta bien a los diferentes tipos de suelo, pero no soporta bien la sequía. Su comportamiento es mejor en laderas frías y húmedas. Prefiere arcilla arenosa o limo.

En climas excesivamente cálidos, madura demasiado rápido y no alcanza su característica complejidad. No le gusta el exceso de sol ni las temperaturas demasiado altas.

Es una de las variedades más aromáticas del mundo. Resulta especial por su alta y equilibrada acidez, lo que le permite envejecer por largos años. Su graduación es baja pero aumenta exponencialmente a medida que va madurando.

Aunque con Riesling se elaboran excelentes vinos jóvenes, su principal característica está en su longevidad; envejece bien durante decenios en botella y evoluciona lentamente en barrica.

Como monovarietal tiene un comportamiento muy bueno y estos vinos pueden ser secos, semisecos o dulces. Sin embargo, no es muy dada a mezclar con otras variedades.

Por lo general, los vinos provenientes de esta variedad son magros, sedosos y con una equilibrada acidez y dulzor. Con el paso del tiempo, la acidez va cobrando protagonismo y el dulzor va desapareciendo; resultando muy interesante observar su evolución.